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miércoles, 10 de octubre de 2012

Este trimestre recomendamos… los premios Nobel y el teatro

Coincidiendo con la concesión en el segundo jueves de octubre del máximo galardón de las letras universales, nuestra lectura recomendada para el último trimestre del año se centra en los (pocos) dramaturgos reconocidos con el Nobel de Literatura desde que se concedió por primera vez en 1901, y también en aquellos que, habiendo cultivado otros géneros literarios, han abordado ocasionalmente el teatro como forma de escritura. Estos son algunos de los títulos que podrás encontrar en la Biblioteca.


Jacinto Benavente (Premio Nobel, 1922). Comedias y dramas. Gracias a la donación realizada en su día por la fundación José Antonio de Castro la Biblioteca cuenta con buena parte de la producción teatral más representativa del estilo benaventino tanto en sus inicios como dramaturgo -un estilo caracterizado por sus ágiles diálogos, sus argumentos mínimos, los discursos poco ampulosos y la exploración psicológica de los personajes, especialmente los femeninos- como en su etapa de mayor madurez, donde se hace patente el sentido moral de la acción y el equilibrio entre lo estético y la intención amena. Títulos como El nido ajeno, La noche del sábado, Rosas de otoño y, por supuesto, Los intereses creados, entre otras muchas, figuran en estos dos volúmenes de la Biblioteca Castro.

George Bernard Shaw (Premio Nobel, 1925) Santa Juana. Considerado como uno de los mayores autores teatrales de la literatura británica, Bernard Shaw fue el más incisivo crítico social y el mejor crítico teatral y musical de su generación. Maestro de la ironía y de la risa mordaz, Santa Juana es quizá su obra cumbre, escrita con el propósito de ignorar todas las limitaciones de la escena impuestas por el siglo XIX. La figura de la Doncella de Orleans domina una rica reconstrucción histórica en la que destella la habilidad del autor para el manejo de la oposición dramática, la ironía del lenguaje y la absoluta libertad del planteamiento, extendiendo la acción desde la Edad Media hasta el presente.

Luigi Pirandello (Premio Nobel, 1934) Seis personajes en busca de autor. Cada cual a su manera. Esta noche se improvisa. Pirandello obtuvo el Nobel “por su reactivación audaz e ingeniosa del arte dramático y escénico”. Las tres obras que componen este volumen, unificadas por su autor como “teatro en el teatro”, constituyen el mejor exponente de uno de los más grandes autores de la historia del teatro. En estas obras se reflejan las ideas filosóficas del autor, como la existencia de un arraigado conflicto entre los instintos y la razón, que empuja a las personas a una vida llena de grotescas incoherencias; igualmente considera que las acciones concretas no son ni buenas ni malas en sí mismas, sino que lo son según el modo en que se les mire; y, por último, cree que un individuo no posee una personalidad definida, sino muchas, dependiendo de cómo es juzgado por los que entran en contacto con él. Los personajes de Pirandello encuentran la realidad sólo por sí mismos y, al hacerlo, descubren que ellos mismos son fenómenos inestables e inexplicables. Su profundo pesimismo y su pesar por la condición confusa y sufriente de la humanidad se expresa a través de un humor en ocasiones macabro y desconcertante.

Eugene O’Neill (Premio Nobel, 1936) Largo viaje hacia la noche. La obra póstuma de O’Neill es también considerada su obra maestra, una acerada crónica autobiográfica sobre un día en la vida de una familia en pleno proceso de descomposición. A pesar de que sus instrucciones escritas estipulaban que sus obras no debían publicarse hasta 25 años después de su muerte, la obra se dio a conocer solo tres años después de su fallecimiento, siendo aclamada de forma inmediata por la crítica. Figura clave del teatro estadounidense, O’Neill explora en las partes más sórdidas de la condición humana a través de personajes que viven en los márgenes de la sociedad y que luchan por mantener sus esperanzas y aspiraciones, aunque suelen acabar desilusionadas y cayendo en la desesperación.

Albert Camus (Premio Nobel, 1957) Calígula. Principalmente valorado como novelista y ensayista, Albert Camus (al igual que Sastre, al que también se le concedió el Nobel en 1964 aunque lo rechazó), encontró en el teatro no sólo un instrumento en el que volcar su pensamiento filosófico ligado al existencialismo, sino una forma literaria que alcanza sus cotas más  elevadas en obras como Calígula, un título que continúa reponiéndose una y otra vez en todos los teatros del mundo y que refleja las contradicciones de la vida humana y denuncia el ejercicio del poder contra el hombre y las ideologías que matan en nombre de la justicia.

Samuel Beckett (Premio Nobel, 1969) Teatro Reunido. Aparecen aquí las principales obras del extraordinario dramaturgo irlandés, desde la inicial Eleuteria, a la revolucionaria Esperando a Godot y la crepuscular Fin de partida. Así reunidas se aprecia no sólo con nitidez la evolución de su obra, sino también la genialidad de un autor que revolucionó la literatura y el teatro contemporáneos hasta el punto de modificar nuestra concepción del mundo. Probablemente ningún otro autor –ni siquiera Brecht- haya ejercido una influencia tan indiscutible en el teatro de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI.  

 Darío Fo (Premio Nobel, 1997) No quemen a la bruja. El Papa y la bruja. Muerte accidental de un anarquista. Ocho monólogos. El jurado sueco provocó no poco estupor e incluso alguna que otra protesta airada al conceder al actor y autor Darío Fo el Nobel de Literatura. "Emulando a los juglares de la Edad Media, critica severamente a la autoridad y restituye la dignidad a los oprimidos", fue la justificación del galardón. Lo cierto es que la obra de Fo –y de su inseparable Franca Rame- combina de forma acertada la aguda observación y denuncia de tono político con la comedia más desternillante, combinación que favorece que sus obras se repongan continuamente en todo el mundo.

Elfride Jelinek (Premio Nobel, 2004) No importa. Una pequeña trilogía de la muerte. La revista Primer Acto dedicó un número especial en 2007 a la controvertida autora austriaca, gracias al cual contamos con una muestra de su teatro, poco traducido en nuestro país pese al Nobel –no así sus novelas, algo a lo que ya estamos tristemente acostumbrados-. Entre sus preocupaciones figuran la crítica social, el análisis de la condición de la mujer y el desarrollo de un lenguaje propio, muchas veces devenido en verdadero protagonista de sus obras. "Soy elogiada como autora dramática cuando en realidad yo no sé nada de teatro. Escribo contra el teatro. No me imagino nada más absurdo que personas vivas en un escenario", aseguró en su día esta feminista a ultranza y defensora de las ideas de la izquierda.

Harold Pinter (Premio Nobel, 2005) Un ligero malestar. La última copa. Recibido con alborozo por toda la profesión teatral –e idéntico disgusto por parte de libreros y editores- el premio a Harold Pinter constituyó en realidad un reconocimiento al fructífero teatro británico de la segunda mitad del siglo XX. La Academia Sueca señaló en su argumentación que Pinter deja al descubierto en sus dramas "el precipicio que hay detrás de la conversación diaria y que irrumpe en los espacios cerrados de la opresión". Pinter comenzó La trayectoria de este autor de culto comenzó con un punto de vista de base existencialista en los años cincuenta y sesenta (época de Un ligero malestar en la que crea una situación de gran tensión dramática a partir de una conversación cotidiana), para posteriormente adoptar un tono cada vez más político (etapa a la que corresponde La última copa, con la tortura como telón de fondo).

 Mario Vargas Llosa (Premio Nobel, 2010). La Chunga. Aunque consagrado como novelista, el último Nobel en lengua española es un autor muy vinculado a la escena, hasta el punto de que el Teatro Español ha anunciado que estrenará a partir de esta temporada toda la producción escénica del escritor hispano peruano. En la biblioteca puedes leer La Chunga una obra sobre “el amor, el deseo, los tabúes, la relación entre un hombre y una mujer, los usos y costumbres de cierto medio, la condición femenina en una sociedad primitiva y machista y la manera como estos factores objetivos se reflejan en el ámbito de la fantasía”. 

Por supuesto en esta breve relación echamos de menos a autores como nuestro José Echegaray (¿por qué no?), Maeterlink, Hauptmann, Gao Xingjian, o del propio Jean Paul Sartre, además de las obras de Elias Canetti o Günter Grass. Y muchos más títulos de los escritores ya reseñados. Son las asignaturas pendientes de nuestras estanterías, que procuraremos ir completando en los próximos años.

miércoles, 4 de julio de 2012

Teatro polaco en la Biblioteca

Estamos de enhorabuena. El Instituto Polaco de Cultura ha tenido la amabilidad de donar a la Biblioteca Antonio Abdo un conjunto de obras de teatro de algunos de los principales autores polacos de nuestros días, que vienen a enriquecer considerablemente la presencia de la dramaturgia de este país en nuestros fondos. Cuatro de estos volúmenes han sido editados en colaboración con la Asociación de Directores de Escena, un quinto en colaboración con la cátedra Valle-Inclán/Lauro Olmo del Ateneo de Madrid y otro, dedicado a la poesía de Tadeusz Różewicz, ha sido editado por bid & co. Esta magnífica donación aporta nuevos autores a nuestros fondos y nos introduce en la interesantísima dramaturgia polaca de nuestro tiempo. Hacemos un repaso a estos nuevos títulos que te invitamos a conocer:

Sławomir Mrożek
Sławomir Mrożek: Tango. Uno de los autores más relevantes del teatro polaco en todo el mundo y la que probablemente es su obra más conocida. Las relaciones internas de una familia, concebida como metáfora de la sociedad, sirven a Mrożek para mostrar de forma tragicómica y grotesca el mundo contemporáneo y el tema de la rebelión generacional.

Bogusław Schaeffer: Cuarteto para cuatro actores. Ensayos para siete. Las peripecias de cuatro músicos, unidos por el mismo objetivo de tocar una pieza y que no pueden entenderse, constituyen el eje de Cuarteto para cuatro actores. Por su parte, Ensayos para siete nos permite asistir al proceso de creación escénica de un grupo de actores que, guiados por el director, deben realizar un espectáculo. Dos obras llenas de humor, juego e ironía, en las que convergen temas filosóficos, literarios y existenciales.

Tadeusz Różewicz
Tadeusz Różewicz: Matrimonio blanco. El ayunador se va. La producción dramática de Różewicz, otro de los autores polacos de mayor renombre internacional, lucha constantemente con la forma y con la convención teatral. La primera de estas piezas desarrolla la oposición entre la naturaleza y la cultura, adentrándose en el drama interior de una joven burguesa cuya iniciación en la adolescencia y la sexualidad se convierte en una inciación en la soledad. El ayunador se va se inspira vagamente en un relato de Kafka. La obra presenta al artista expuesto a los demás, en venta, una situación con la que construye un fascinante discurso sobre los eternos problemas de la literatura, de la vida en el arte y del arte en la vida. De este autor también hemos recibido el libro Siempre fragmentos, una selección de sus mejores poemas. 

Anna Burzyńska: La mayoría de los suicidios ocurre en domingo. Hombres al borde de un ataque de nervios. Burzyńska es una de las autoras teatrales polacas de mayor éxito en los últimos años. Las dos comedias recogidas en este volumen se centran en una generación cuyas metas fundamentales se cifran en el dinero y el éxito. Una de las claves de la dramaturgia de esta autora es el reciclaje de formas teatrales conocidas y reconocidas, pero también de las convenciones del cine, la televisión o de los ordenadores.

Jan Klata, Monika Powalisz, Marek Kochan, Michał Walzak: Teatro en Polonia. Cuatro obras contemporáneas. Los cuatro dramaturgos que componen este volumen constituyen una interesante constelación de autores polacos surgida a principios del siglo XXI, cuando una generación de jóvenes directores decidió apostar por una autoría contemporánea a través de la cual pudieran expresar sus propios pensamientos, criticar el sistema, entablar conversaciones encendidas con sus coetáneos y discutir acerca de las ilusiones de la generación anterior. En estas circunstancias ha tenido lugar la explosión de la nueva dramaturgia polaca. Hoy en día es ya toda una industria teatral.


Esta selección se suma a las obras ya presentes en la Biblioteca tanto en castellano de Stanisław Witkiewicz (Comedia repugnante de una madre, El loco y la monja, La nueva liberación, La gallina acuática) y el ya citado Różewicz (El fichero, Testigos o nuestra pequeña estabilización) como en su original polaco en el caso de Dorota Masłowska (Dwa Dramaty Zebrane) y de nuevo Mrożek (Emigranci) y Różewicz (Kartoteka). Sin olvidar los fundamentales trabajos teóricos de Jerzy Grotowski (Hacia un teatro pobre, Teatro laboratorio) y Tadeusz Kantor (El teatro de la Muerte), imprescindibles a la hora de entender el teatro europeo de la segunda mitad del siglo XX.

A raíz de esta donación, nuestra habitual recomendación para este trimestre será precisamente el teatro polaco contemporáneo. Nuestro más sincero agradecimiento al Instituto Polaco de Cultura por esta generosa contribución a nuestra Biblioteca y por darnos la oportunidad de acercarnos a una dramaturgia no siempre bien conocida . Gracias en especial a Ernest Kowalczyk por sus amables gestiones. Dziękuję!!

martes, 10 de abril de 2012

Nuestras recomendaciones para el segundo trimestre: Tres voces fundamentales del teatro español contemporáneo

Cabal, Alonso de Santos y Sanchis Sinisterra
La reciente publicación del libro Tres voces fundamentales: teatro español contemporáneo (Fundamentos, colección Espiral), de la investigadora y profesora Marga Piñero nos da pie para nuestras habituales recomendaciones de este trimestre. Fermín Cabal, José Luis Alonso de Santos y José Sanchis Sinisterra son “autores seminales del teatro actual. Sin ellos no se entendería la dramaturgia española de las últimas tres décadas”, motivo más que suficiente para que repasemos la obra de estos tres grandes que puedes hallar y disfrutar en nuestra biblioteca. Comentamos algunos de sus títulos más destacados siguiendo para ello el diccionario de Teatro Español de Huerta, Peral Vega y Urzáiz.

Fermín Cabal
Caballito del diablo (1981) obra con formato de reportaje dramatizado en torno a la adicción a la heroína de Blanca y Celes, dos seres impelidos a vivir esta tragedia contemporánea y cuyas peripecias vitales nos son presentadas sin concesiones a la compasión y descartando una moralidad de medio pelo.
¡Esta noche gran velada! (1983) desvela los resortes de la corrupción centrados en el mundo del deporte a partir de una estética hiperrealista.
Ello dispara (1990) es una pieza en la que la elipsis actúa como eje estructurador de esta pintura negra sobre las diferentes formas de terrorismo de Estado y los sumideros de la España democrática.
En Travesía (1993) la crítica al Partido Socialista, entonces en el poder, se va haciendo más nítida, si bien desde la perspectiva distanciada que otorga la configuración vodevilesca de la pieza, protagonizada por tres individuos que simbolizan la patética adicción al poder y la falta de resolución y dignidad para abandonarlo.
Castillos en el aire (1995), estructurada en dieciocho escenas breves de ritmo trepidante, constituye una durísima diatriba contra la corrupción de la última etapa socialista.
Tejas verdes (2003) es una historia en torno a las desapariciones producidas durante la dictadura chilena y estructurada en torno a siete monólogos femeninos.



José Luis Alonso de Santos
La estanquera de Vallecas (1981). La relación que se establece entre dos atracadores de poca monta y la estanquera y su sobrina es la base sobre la que pivota esta obra de aires sainetescos que constituye uno de los títulos más significativos y representados de su autor. La edición está prologada, por cierto, por Fermín Cabal. 
Bajarse al moro (1985). Es su texto más popular y una de las obras de mayor éxito de los años 80. Al igual que La estanquera, esta comedia agridulce gira en torno a un grupo de personajes populares un tanto marginales que tratan de sobrevivir a base de pequeños trapiches en una sociedad que les da la espalda y a la que no entienden.
La última pirueta (1986) A un viejo circo a punto de la quiebra se incorpora un nuevo fichaje: el payaso Flofli, procedente de Francia, donde es un personaje muy reconocido. Sobre él pesan las esperanzas de reflotar la empresa.
La sombra del tenorio (1994). En este monólogo escrito para Rafael Álvarez "El Brujo", un viejo cómico de reparto está a punto de morir en un hospital de caridad en los años de la posguerra. En sus últimas horas ensaya el papel que siempre deseó hacer, el don Juan de Zorrilla. 
La cena de los generales (2008). Madrid, 1939. Un maître y un militar se encargan de organizar una cena para Franco y sus generales en lo que queda del esplendor del hotel Palace, con el agravante de que todos los cocineros están en la cárcel por pertenecer al bando republicano.
La llegada de los bárbaros (2011). Uno de sus textos más recientes, este ágil duelo entre un vigilante de seguridad y el hombre de gris en torno al derecho a sentarse en un banco, constituye una metáfora escénica que establece, en clave de comedia, un paralelismo entre la decadencia del Imperio Romano y la crisis global de este arranque de siglo XXI.



José Sanchis Sinisterra
Ñaque o de piojos y actores (1980). Este diálogo entre dos pobres cómicos constituye un logrado intento de dramatización libre y recreación del universo teatral del Siglo de Oro español, tamizado, eso sí, por el lenguaje teatral de Beckett, una de las referencias inexcusables de Sanchis Sinisterra.
¡Ay, Carmela! (1987). Es la obra más popular de su autor, uno de los títulos clave en el teatro del último tercio del siglo XX. La historia de Carmela y Paulino, dos cómicos de variedades, en el Belchite de la Guerra Civil, está plena de símbolos de la lucha fratricida, ante la cual una y otro adoptan posturas divergentes, valiente y servil, respectivamente.
Trilogía americana. Tríptico histórico sobre la conquista de América formado por El retablo de Eldorado (1985), Lope de Aguirre, traidor (1992) y Naufragios de Álvar Núñez (1992). Las tres reflexionan sobre la acción del poder y sus víctimas y sobre el conflicto de alteridad y el mestizaje.
Misiles melódicos (2005).  Es un musical escrito por encargo del Centro Dramático de Aragón y con partitura de Gabriel Sopeña. El Director Gerente de una poderosa empresa multinacional especializada en la fabricación y tráfico de armas se despierta con una extraña anomalía: en vez de hablar, canta. A partir de esa absurda situación personal, se van sucediendo otras absurdas situaciones y disparatadas con la denuncia de la guerra como telón de fondo.
La máquina de abrazar (2009). Uno de sus títulos más recientes en el que aborda el fascinante tema del autismo partiendo de la figura de una facultativa que ofrece una conferencia sobre esta patología.

viernes, 13 de enero de 2012

Nuestras recomendaciones para el primer trimestre: Nuevos dramaturgos españoles

Nuestras recomendaciones para los primeros meses del año se centran en algunos de los nuevos autores españoles, nacidos en los 70 y principios de los 80. Nombres que empiezan a sonar con fuerza en el mundo teatral y de los que sin duda oiremos hablar en el futuro inmediato. Como se suele decir en estos casos, no están todos los que son, pero sí son todos los que están:

Dentro de la Tierra. Paco Bezerra (1978). Un invernadero clausurado donde está prohibido entrar y en el que se llevan a cabo experimentos para producir una nueva variedad de tomate es el punto de partida para que Indalecio, el menor de tres hermanos, inicie un revelador y peligroso viaje en busca de la verdad. Obra que ganó el Premio Calderón de la Barca en 2007 y dos años después el Nacional de Literatura Dramática.


El lado oeste del Golden Gate. Pablo Iglesias Simón (1977). Un brillante ejercicio de escritura teatral que utiliza géneros diversos en una forma híbrida. Un matrimonio deshecho se juega su porvenir en un incierto brindis a vida o muerte. Una escritora sin inspiración encuentra una libreta abandonada que contiene una historia inconclusa. Un mago retirado recibe una extraña carta donde le prometen devolverle aquello que amó a cambio de un simple encargo. Una pareja de jóvenes sin futuro ensaya una obra de teatro que deberá estrenarse en un plazo imposible. Las peripecias de todos ellos se entremezclarán en un universo donde se superpondrán lo real, lo ficticio y lo mágico y en el que lo indeterminado sustituirá al azar y al destino.

Los días perdidos. Eva Hibernia (1973). Uno de los primeros textos de esta autora, en la actualidad uno de los nombres pujantes de la escena nacional. Obra panorámica sobre la guerra, el dolor, el hambre, la depredación por la supervivencia, la perversión de la inocencia, acumulando ante nosotros las dimensiones desproporcionadas y crecientes de un proceso sin límites, abierto al horror.


Obsession Street. Diana de Paco (1973). Historia coral que recoge las vivencias cotidianas de un puñado de seres, vinculados por la vecindad o las relaciones amorosas o de amistad, y los fantasmas que asaltan su interioridad. Para ellos la vida resulta ridícula, incomprensible, obsesionante. Todos sus protagonistas son seres cotidianos que habitan en una calle poblada por personas comunes que no poseen más perspectiva que la de sus pequeñas fijaciones que crecen y crecen y se hacen hueco en la psique hasta que resulta casi imposible controlarlas. La calle se convierte en un espejo que devuelve imágenes simpáticas y patéticas, dignas de compasión y angustiosamente exasperantes, imágenes que, lamentablemente, también nos pertenecen. Es una calle atravesada por un tranvía, y por la que discurre una marea de humor, dramático y punzante, que arrastra a su paso a todos aquellos que habitan en ella.

Ud. No está aquí. Fernando Epelde (1980). Recientemente galardonado con el premio Tirso de Molina, "por la originalidad de la propuesta, la creación de personajes y el compromiso con el presente", este poderoso texto narra el singular periplo de tres seres ajenos al mundo a través de un Madrid valleinclanesco del siglo XXI. La edición de esta obra resulta además, muy llamativa, pues está ilustrada con fotografías, capturas de Internet, planos del metro, google maps... todo al servicio de una historia magníficamente construida.

Sueños de arena. Antonio Rojano (1982). Uno de los primeros textos de este autor emergente, galardonado con el Calderón del Barca en 2005. Una obra que atiende a las fantasías e ilusiones de unos personajes perdedores. Individuos que se dejan arrastrar en un universo opresivo y circular. El sueño americano vuelve a presentarse en una pesadilla de recuerdos olvidados, palabras y silencios.

Outside. Roberto García de Mesa (1973). Este volumen reúne el teatro poético del autor tinerfeño. Consciente de que la lengua no basta para interpretar el mundo, la imagen y el espacio juegan un papel fundamental, pero siempre sin perder de vista la condición humana, el espacio real (la escena) y al espectador como objetivo último del texto dramático. Una compilación de textos escrita para ser leída y representada, un fértil diálogo con las nuevas formas, temas y estilos de la dramaturgia de nuestro tiempo.

Llueve en Barcelona. Pau Miró (1974). Lali, una prostituta que hace la calle, busca salir de la medianía de su vida junto aCarlos, su chulo y pareja. David, el melancólico librero cliente de Lali, busca superar con ella la soledad y la inminente muerte de su esposa. Una prostituta interesada en Dante y que busca clientes en los museos. Un proxeneta que come sin parar hamburguesas y bombones. Y un cliente que todas las noches desea que su mujer muera. Un triángulo frágil y oscuro que tiene como trasfondo esta particular proximidad, tan propia del barrio del Raval, entre los signos de la ciudad oculta, los del consumismo globalizador y los del mundo de la «alta cultura».

NN12. Gracia Morales (1973). Asistimos a un proceso de investigación en el que se identifican los restos de una mujer, encontrados en una fosa común. El texto reúne a cuatro personajes: la forense, encargada de investigar el caso; NN, la muerta sin nombre que nos irá contando su historia, aunque su presencia no sea evidente para los otros personajes; Esteban, hijo de NN, y un hombre mayor que nos irá revelando, poco a poco, su identidad.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Mantenemos nuestras recomendaciones para noviembre y diciembre

Puesto que en estos meses hemos tenido que limitar (muy a pesar nuestro) los días de apertura de la Biblioteca, mantenemos en noviembre y diciembre nuestras recomendaciones dedicadas al mundo de la interpretación y la formación del actor, para que te sea más fácil acceder a ellas. Desde los indispensables textos de Stanislavski hasta los estudios más contemporáneos, la Biblioteca ofrece un amplio apartado teórico para todos los interesados en trabajar el arte actoral, ya sean aficionados o profesionales. Volvemos a indicar algunas de estas recomendaciones:

Konstantin Stanislavski. La construcción del personaje. Fundador en 1897 del Teatro del Arte de Moscú, la figura de Constantin Stanislavski (1863-1937) ocupa un puesto primordial en la reformulación de la labor interpretativa planteada a principios del siglo XX a causa de su empeño en desarrollar una concepción teatral basada en la adecuada ambientación de cada obra y en la preparación psicotécnica del actor. La construcción del personaje, su último libro, fue publicado póstumamente, y el tratamiento de los temas que en él se abordan la caracterización física de los autores, el vestuario, la expresión corporal, la plasticidad del movimiento, la contención y el control, la dicción y el canto, la acentuación y la expresividad, el ritmo en el movimiento y el lenguaje, la ética teatral, etc. da fe de la riqueza de experiencias, el talento didáctico y el sentido dramático del gran actor y director de escena. En la Biblioteca puedes encontrar además un buen número de trabajos teóricos de esta figura clave de la historia de la interpretación

William Layton. ¿Por qué? Trampolín del actor. En esta obra se encierran años de investigación y práctica dedicados a la formación y dirección del actor, pero ello no le daría un valor especial si no fuera también el resultado de una forma de "vivir" el teatro. Este ha sido siempre el objetivo -y la gran lección- de William Layton: desarrollar una técnica que se toma a sí misma como punto de partida y no como dogma de fe, una enseñanza que tiene lugar en un proceso de crecimiento orgánico y que "sólo aspira a indicar un buen camino". Lo que el lector encontrará es un cuidadoso resumen de su proceso didáctico, una técnica que encuentra en su sencillez y claridad sus mayores virtudes, pero también su gran dificultad y desafío. Porque si este "trampolín", instrumento tan fácil de entender como difícil de dominar, se quiere usar con virtuosismo, es decir, "volar" con él requiere, como dice su autor, "meses de trabajo… años de práctica para hacerlo propio", y así estar preparado para "aprender del mejor maestro: el Público".

Declan Donellan. El actor y la diana. Este libro, fruto de la experiencia de Declan Donnellan como director y profesor de actores, se ha convertido en un texto imprescindible para profesionales y estudiantes de interpretación. La propuesta de Donnellan es simple pero contundente: es la generalización, la falta de una diana precisa, lo que conduce al actor al bloqueo. A través de una serie de reflexiones, ejemplos y ejercicios de gran amenidad y concisión, el autor nos enseña a vencer al bloqueo para conseguir una actuación fluida y libre. «Estos nuevos consejos a los actores diseccionan toda trivialidad sobre la actua­ción, dibujando a cambio soluciones específicas radiantes y novedosas. Desde el placer y el humor de su escritura, Declan Donnellan conduce sutilmente a los jóvenes actores hacia una conciencia del proceso vivo que se oculta tras su trabajo. Como evidencia nos presenta ese valioso territorio del pensamiento y de la intuición que ha hecho suyo a través de la experiencia directa.»

Michael Chejov. Sobre la técnica de la actuación. Las enseñanzas de Michael Chejov, sobrino de Anton Chejov, han ejercido una gran influencia en los actores de muchos países. Su sistema de interpretación rechaza el abuso de psicologismo y se apoya sobre todo, en la creación en la mente del actor de imágenes interiores, frecuentemente abstractas, y en la actividad física para generar. Un libro sobre el aprendizaje teatral escrito por uno de los pedagogos más importantes del siglo.


Augusto Boal. Juegos para actores y no actores. Un libro valioso para todas las personas interesadas en la aplicación de técnicas teatrales en todas las actividades humanísticas: psicología y psicoterapia, arte y educación, trabajo social y político. Nacido en Río de Janeiro en 1931, Augusto Boal es autor de varios libros sobre técnica teatral, entre los que, además de éste Juegos para actores y no actores, figura Teatro del oprimido que también puedes encontrar en nuestra Biblioteca. Dirigió un centro de Teatro del Oprimido en París y otro en Río de Janeiro. Fue premiado por la UNESCO, las Universidades de Nebraska, Göteborg, el Instituto de Teatro de Puebla (México) y l''Institut de Teatre de Barcelona. Murió en su ciudad natal en  2009.

Cicely Berry. La voz y el actor. Método de aprendizaje y producción vocal que Cicely Berry utiliza en la mítica Royal Shakespeare Company; un auténtico referente de la formación vocal para directores y actores teatrales que desde hace décadas, aporta ejercicios para el desarrollo de la relajación y el control de la respiración que permiten optimizar los recursos vocales para actores profesionales y oradores. La voz y el actor es indispensable para aproximarse al texto hablado o recitado y dotarlo de verdad y corporeidad personal.

23 Monólogos para ejercicios. Selección de Alberto Miralles. Una nutrida selección de monólogos extraídos de las obras fundamentales de la historia del teatro español, desde los clásicos, como Lope de Vega, Calderón y Tirso hasta autores aún en activo como Fermín Cabal, José Sanchis Sinisterra o Ignacio Amestoy, pasando por supuesto por Valle Inclán, García Lorca, Buero Vallejo o Rodríguez Méndez. Cada uno de los texto viene acompañado de un comentario explicativo a cargo de directores de escena de la talla de Miguel Narros o José Luis Alonso y de intérpretes como Nuria Espert o Concha Velasco.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Nuestras recomendaciones para septiembre y octubre

Coincidiendo con el comienzo del curso en la Escuela Municipal de Teatro Pilar Rey, nuestras recomendaciones para estos meses giran en torno al mundo de la interpretación y la formación del actor. Desde los indispensables textos de Stanislavski hasta los estudios más contemporáneos, la Biblioteca te ofrece un amplio apartado teórico para todos los interesados en trabajar el arte actoral, ya sean aficionados o profesionales. Aquí tienes algunos ejemplos:

Konstantin Stanislavski. La construcción del personaje. Fundador en 1897 del Teatro del Arte de Moscú, la figura de Constantin Stanislavski (1863-1937) ocupa un puesto primordial en la reformulación de la labor interpretativa planteada a principios del siglo XX a causa de su empeño en desarrollar una concepción teatral basada en la adecuada ambientación de cada obra y en la preparación psicotécnica del actor. La construcción del personaje, su último libro, fue publicado póstumamente, y el tratamiento de los temas que en él se abordan la caracterización física de los autores, el vestuario, la expresión corporal, la plasticidad del movimiento, la contención y el control, la dicción y el canto, la acentuación y la expresividad, el ritmo en el movimiento y el lenguaje, la ética teatral, etc. da fe de la riqueza de experiencias, el talento didáctico y el sentido dramático del gran actor y director de escena. En la Biblioteca puedes encontrar además un buen número de trabajos teóricos de esta figura clave de la historia de la interpretación

William Layton. ¿Por qué? Trampolín del actor. En esta obra se encierran años de investigación y práctica dedicados a la formación y dirección del actor, pero ello no le daría un valor especial si no fuera también el resultado de una forma de "vivir" el teatro. Este ha sido siempre el objetivo -y la gran lección- de William Layton: desarrollar una técnica que se toma a sí misma como punto de partida y no como dogma de fe, una enseñanza que tiene lugar en un proceso de crecimiento orgánico y que "sólo aspira a indicar un buen camino". Lo que el lector encontrará es un cuidadoso resumen de su proceso didáctico, una técnica que encuentra en su sencillez y claridad sus mayores virtudes, pero también su gran dificultad y desafío. Porque si este "trampolín", instrumento tan fácil de entender como difícil de dominar, se quiere usar con virtuosismo, es decir, "volar" con él requiere, como dice su autor, "meses de trabajo… años de práctica para hacerlo propio", y así estar preparado para "aprender del mejor maestro: el Público".

Declan Donellan. El actor y la diana. Este libro, fruto de la experiencia de Declan Donnellan como director y profesor de actores, se ha convertido en un texto imprescindible para profesionales y estudiantes de interpretación. La propuesta de Donnellan es simple pero contundente: es la generalización, la falta de una diana precisa, lo que conduce al actor al bloqueo. A través de una serie de reflexiones, ejemplos y ejercicios de gran amenidad y concisión, el autor nos enseña a vencer al bloqueo para conseguir una actuación fluida y libre. «Estos nuevos consejos a los actores diseccionan toda trivialidad sobre la actua­ción, dibujando a cambio soluciones específicas radiantes y novedosas. Desde el placer y el humor de su escritura, Declan Donnellan conduce sutilmente a los jóvenes actores hacia una conciencia del proceso vivo que se oculta tras su trabajo. Como evidencia nos presenta ese valioso territorio del pensamiento y de la intuición que ha hecho suyo a través de la experiencia directa.»

Michael Chejov. Sobre la técnica de la actuación. Las enseñanzas de Michael Chejov, sobrino de Anton Chejov, han ejercido una gran influencia en los actores de muchos países. Su sistema de interpretación rechaza el abuso de psicologismo y se apoya sobre todo, en la creación en la mente del actor de imágenes interiores, frecuentemente abstractas, y en la actividad física para generar. Un libro sobre el aprendizaje teatral escrito por uno de los pedagogos más importantes del siglo.


Augusto Boal. Juegos para actores y no actores. Un libro valioso para todas las personas interesadas en la aplicación de técnicas teatrales en todas las actividades humanísticas: psicología y psicoterapia, arte y educación, trabajo social y político. Nacido en Río de Janeiro en 1931, Augusto Boal es autor de varios libros sobre técnica teatral, entre los que, además de éste Juegos para actores y no actores, figura Teatro del oprimido que también puedes encontrar en nuestra Biblioteca. Dirigió un centro de Teatro del Oprimido en París y otro en Río de Janeiro. Fue premiado por la UNESCO, las Universidades de Nebraska, Göteborg, el Instituto de Teatro de Puebla (México) y l''Institut de Teatre de Barcelona. Murió en su ciudad natal en  2009.

Cicely Berry. La voz y el actor. Método de aprendizaje y producción vocal que Cicely Berry utiliza en la mítica Royal Shakespeare Company; un auténtico referente de la formación vocal para directores y actores teatrales que desde hace décadas, aporta ejercicios para el desarrollo de la relajación y el control de la respiración que permiten optimizar los recursos vocales para actores profesionales y oradores. La voz y el actor es indispensable para aproximarse al texto hablado o recitado y dotarlo de verdad y corporeidad personal.

23 Monólogos para ejercicios. Selección de Alberto Miralles. Una nutrida selección de monólogos extraídos de las obras fundamentales de la historia del teatro español, desde los clásicos, como Lope de Vega, Calderón y Tirso hasta autores aún en activo como Fermín Cabal, José Sanchis Sinisterra o Ignacio Amestoy, pasando por supuesto por Valle Inclán, García Lorca, Buero Vallejo o Rodríguez Méndez. Cada uno de los texto viene acompañado de un comentario explicativo a cargo de directores de escena de la talla de Miguel Narros o José Luis Alonso y de intérpretes como Nuria Espert o Concha Velasco.