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miércoles, 3 de julio de 2013

La Escuela Municipal de Teatro Pilar Rey cierra el curso con la puesta en escena de "Canarias" de Antonio Tabares


La Escuela Municipal de Teatro Pilar Rey de Santa Cruz de La Palma finaliza este viernes en el Teatro Circo de Marte sus actividades de este curso con la puesta en escena de la obra Canarias, una corrosiva comedia de nuestro compañero en las tareas de coordinación de la Biblioteca, el autor palmero Antonio Tabares.

La función dará comienzo a las 20:30 horas y tendrá un carácter benéfico ya que la recaudación será destinada íntegramente a la organización Cáritas. El precio de las entradas es de 3 euros y pueden adquirirse en la taquilla del Teatro a partir de hoy de 11:30 a 13:30 horas y el viernes también en horario de tarde de 18:30 horas hasta el comienzo de la representación.

Dirigida por Carlos de León y con un amplio reparto formado por 17 intérpretes, pertenecientes a los grupos de jóvenes y adultos de la Escuela, Canarias es un amplio friso que en clave mordaz e irónica retrata las situaciones más variopintas derivadas de la insularidad, desde las luchas fratricidas en el seno de una familia y la desidia burocrática, hasta el drama de las pateras y la especulación urbanística generada en torno al turismo.

El texto obtuvo en 2005 una mención especial del jurado en el Premio Calderón de la Barca para autores noveles que concede el Ministerio de Cultura y en 2009 fue nominado a los premios Max en la categoría de espectáculo revelación en el montaje realizado por la compañía Delirium.

Éste es el segundo título de Tabares que sube este año al escenario del Teatro Circo de Marte, tras la representación el pasado mayo de La punta del iceberg, también a cargo de Delirium. Sin duda, es una suerte poder ver en escena el trabajo de un autor palmero de proyección nacional, cuyo trabajo ha sido galardonado en repetidas ocasiones en nuestro país.

martes, 25 de junio de 2013

Luis Cobiella (Santa Cruz de La Palma 1925-2013)


La Mujer      ¡Sí ha bajado, sí ha bajado
la Virgen! Su corazón
está latiendo a la orilla
del mar de cualquier dolor
Sus manos te acariciaron
y en su seno se durmió,
tras la tarea del día,
el eco de tu canción.
Aire fui para tu pecho,
Ángel de tu decisión,
Tiempo no mío por tuyo,
Fidelidad a tu voz,
Sabiduría en saberme
tierra y agua de tu flor.
Le di mis labios al beso
y ella fue quien te besó
¡aire de ángel, templo fiel!
¿aún no sabes quién soy?
¡Ceda La Mentira!
¡La Virgen soy yo!

Arrebata la rosa de oro a La Mentira y la rosa desaparece de las manos de la imagen, en fuego, en humo, en ruido; después, todo queda gratamente iluminado como una desconfianza, como un temor de que no sea verdad, se advierte la natural gradualidad de los cambios profundos que van respondiendo, para siempre, a los últimos temores.

El Aire           ¿Dónde está la inocencia si perdiste
tu inocencia no más rayar el alba?

La Mujer       La inocencia no es algo que se pierde
sino algo que se alcanza.

El Ángel        ¿Dónde está la azucena, si en tu vientre
se marchitó cuando alumbrabas?

La Mujer       Los hijos me dejaron azucenas
eternas aromando mis entrañas.

El Tiempo       ¿Dónde está la serpiente al fin vencida
si aún se arrastra viviente entre tus plantas?

A cada pregunta de los cinco personajes-matices, La Mentira ha ido acompañando, sugiriendo, animando; y ha ido cediendo fuerza y anulándose a cada respuesta de La Mujer.

La Mujer       La vida vive de lo que se vive,
la muerte vive de lo que se mata.

La Fidelidad ¿Dónde están los discípulos honrándote
en el fanal de tu pequeña cámara?

La Mujer       Mi honra es la palabra de mis hijos
y que se cumplan sus palabras.

La Sabiduría ¿Y dónde está, Mujer,
                        tu carne inmaculada?

La Mujer       Sólo al amor me di
y el amor nunca mancha.
Él es quien me ha dejado
limpia como agua clara,
clara, como agua limpia,
y besando la tierra, como el agua,
que eso quiere decir
inmaculada:                 
sin mancha de poder,
ni de riqueza, ni de magia,
ni de mentira,
ni de distancia.
Mi pureza es ser madre, hija y esposa
de todo amor que en el amor se hermana;
si mancha tanto amor, es mi pureza
su mancha.
(Se dirige orante a la imagen.)
María, madre de Jesús
morena y blanca,
enamorada de José
y del amor enamorada,
(La imagen es bajada lentamente hasta la orilla del Carro. La Luz se concentra en puntos de interés)
la que vivió por las orillas
más que por las montañas,
la que al Espíritu sedujo
para que la habitara,
y sedujo a la piedra,
y sedujo a las aguas,
y desde el mar sedujo
la islas más lejanas:
María, en esta noche,
tu lugar es La Palma.
Y La Palma te mira,
y La Palma te llama,
y La Palma te pide
que no te vayas,
que no subas jamás,
que no te vayas.
Yo te doy estas manos y esta voz
para que no te vayas.
Yo te doy esta vida y este nombre
para que no te vayas.
Yo seré la otra Virgen
para que no te vayas,
morena y blanca,
de amor manchada,
que no te vayas.


Luis Cobiella Cuevas
La otra Virgen
Auto Mariano en forma de Carro Alegórico, 1990

martes, 15 de enero de 2013

José Padilla en el ciclo de lecturas dramatizadas del Teatro Cuyás

En su momento ya aplaudimos y celebramos la apuesta de la Fundación Artes Escénicas del Cabildo de Gran Canaria por convertir a la sala Josefina de la Torre en instrumento de apoyo y fomento a la autoría teatral existente en Canarias. La Fundación pretende que este espacio sea una plataforma donde los jóvenes autores canarios puedan dar a conocer sus trabajos a través de lecturas dramatizadas.

El ciclo comenzó el pasado año con la lectura de Friday de Irma Correa, con excelentes resultados. Ahora llega la segunda entrega con uno de los autores más sobresalientes de la nueva dramaturgia canaria: el tinerfeño José Padilla (Santa Cruz de Tenerife, 1976) que actualmente desarrolla su trayectoria en Madrid.

Porno casero se podrá ver los próximos 22 y 23 de enero a las 19.00 horas, con dirección de RafaelRodríguez y Guacimara Correa, Silvia Padrón, Nati Vera y Raquel García en el reparto. La obra está formada por cuatro piezas donde la partitura escénica está comprometida con la idea de exponer unas relaciones privadas corruptas, relaciones enfermas entre cuatro mujeres. A través del humor y a través del dolor. La soledad junto al otro, la culpa silenciosa. Rabia y envidias familiares. Mujeres supervivientes y Crisis Ninjas. La dolencia del chismorreo descerrajado como una bala, la revelación de lo oculto en el otro, remangarse el alma para redimirse, casi siempre sin éxito, son las ideas que conforman el espectáculo.

Este ciclo de lecturas dramatizadas, además de ser una actividad de interés para el público en general, presenta un interés particular para aquellos escritores canarios deseosos de conocer las obras de sus coetáneos y las versiones que de las mismas se hagan. También debe serlo para que las compañías conozcan obras de nueva creación, y vean interés y posibilidad de llevarlas a es cena. Por último, actores consagrados y otros más noveles tendrán una oportunidad de mostrar la calidad de su trabajo en un entorno profesionalizado.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Victoria Oramas, premio de teatro Domingo Pérez Minik

Buenas noticias para la escritura teatral en Canarias. La autora tinerfeña afincada en Gran Canaria Victoria Oramas ha ganado la XV edición del Premio Internacional de Teatro Domingo Pérez Minik que otorga la Universidad de La Laguna, con su texto Nada entre la luna y yo, una historia en torno a la relación entre dos mujeres, marcada por la enfermedad y el dolor, que, en palabras de su autora, habla "del deseo y de lo que hay que dejar marchar, de la vida, de la muerte, del amor tremendo, de la resignación, de lo divino y de las almas que se reconocen sin tiempo y sin medida, desde la Italia de los Médici, donde Miguel Ángel trazaba a carboncillo el cuerpo de Tomasso, hasta el salón de una casa, de cualquier casa, donde las personas se trazan unas a otras, buscando su medida y su tiempo".  

Victoria Oramas se inició en la dramaturgia con el proyecto Canarias Escribe Teatro, puesto en marcha por la compañía 2RC. Ella misma nos lo explica: "Ahí nació mi primera obra: La última inocencia, basada en la vida y obra de Alejandra Pizarnik, mi escritora, la que me tocó. También di a luz a otra criatura que terminó representándose como cierre del proyecto junto a otras piezas: Las sombras del pájaro. He colaborado con el proyecto Escuela de Espectadores con la obra Insulario, hecha en colaboración con Miguel Ángel Martínez, y que está rodando por pueblos y teatros. Estrené en el Teatro Cuyás una adaptación musical de la pieza Amarca, basada en una leyenda canaria. Nada entre la luna y yo la saqué del cajón, donde hibernan otras piezas teatrales: La piel del árbol, Ibis, La vida frágil, En los campamentos de Tindouf, Érase una vez y La sombra de Mary Shelley (recién sacada del horno)." 


Es autora además de una novela y varios relatos (en 2006 obtuvo el Premio de Relato Isaac de Vega por La Perfección, texto del cual también se hizo una adaptación teatral, y en 2011 recibió un accésit en el Premio Internacional de Relato Julio Cortázar por el texto Por si despiertas). Forma parte del proyecto Synch 2.0 del Laboratorio de Creación Contemporánea Fluxart, (que ha estrenado recientemente Ama, pieza teatral basada en sus textos acompañada de imágenes y música).

Escritora de honda personalidad y vasto universo poético, saludamos este galardón como la puesta de largo de una dramaturga que promete dar grandes momentos al teatro en las Islas. Sólo nos resta añadir que esperamos ver pronto en escena Nada entre la luna y yo, un texto que está pidiendo a gritos subir a las tablas cuanto antes. 

jueves, 23 de febrero de 2012

"El Indiano" de Cirilo Leal

Aprovechamos las fechas carnavaleras para echarle un vistazo a una obra que trata el tema del Indiano. La obra del autor de origen palmero Cirilo Leal (Carúpano, Venezuela, 1953) es un drama que recoge los sueños, esperanzas e infortunios de uno de tantos emigrantes canarios que, por circunstancias sociales y económicas, se ve obligado a emigrar a Cuba a finales del siglo pasado en la aventura de labrar una rápida fortuna y regresar como indiano rico. La historia, inspirada en hechos reales, se inicia cuando Simón Alonso emigra a la Perla del Caribe para escapar del hambre y de las quintas; en Cuba se rebela contra los explotadores y como un mambí participa en la lucha por la independencia de la colonia ultramarina. Desengañado por la forma en que se ha materializado el proceso emancipador, se convierte en un vendedor ambulante de quincallerías por los pueblos de la isla y zonas marginales de La Habana. En un burdel, regentado por Nely, una paisana, comparten la nostalgia y las ilusiones del regreso a la tierra natal...

Simón Alonso. (Sólo en escena; monólogo del resentimiento.) ¿Qué otro remedio me queda que tomar rumbo como un huido? No quiero sustituir a un señorito y dejar la piel en un cementerio extraño. Ése no puede ser el destino del burro de carga de don Matías. ¿Qué me importan esas extrañas deudas de mi padre? ¿Por qué estoy obligado a sustituir a su hijo? (Soñando.) ¿Quién me dice que no puedo ahorrar más allá del Océano y regresar convertido en indiano? ¿Acaso no puedo amasar una buena fortuna y venir con un sombrero de jipijape de cuatro dedos de alas, leontinas, monederos de malla plateados y con una ramita de albeaca para ir regando olor por el pueblo?
Voy a buscar esa plata
y botar las alpargatas
venir con buenas corbatas
y reír de los que dan lata.
Amigos voy pa' la Bana
eso es lo que yo quiero
pa' que digan las muchachas
ahí viene un indiano nuevo.
(Reflexivo.) ¿Por que odiará tanto a esos hombres? ¿Por qué tanto empeño en que no firmemos la contrata? ¿Porque a ella le fuera mal, nos tiene que pasar lo mismo a nosotros?   
Vieja Gabriela. (Ha estado observando a Simón Alonso, se acerca confiada.) Simón Alonso, esta mujer que te vio nacer no quiere hacerte ningún mal. Muchos años he vivido, quizá más de la cuenta. Mis ojos vieron muchas calamidades desde aquel fatídico día en que me embarqué buscando un bienestar que nunca encontré.  
Simón Alonso. Porque a usted no le fue bien, no quiere decir que a los demás nos va a pasar lo mismo. Además, prefiero mil veces una contrata de ésas a servir por otro.  
Vieja Gabriela. Fuimos ilusionados por las promesas de un gancho como ése. Nadie nos advirtió. Ni siquiera los que ya habían pasado por esa calamidad. Nos ocultaron la verdad para tapar sus propias vergüenzas. [...] Simón Alonso cuídate de abandonar la tierra donde nacieras. Cuídate de caer en una trampa sin salida.  
Simón Alonso. No puedo hacer otra cosa. Si continúo aquí entonces voy a estar entrampado.  
Vieja Gabriela. Lloro pensando en el porvenir que te espera. Lloro con amargura cuando veo alejarse tantos buques abarrotados de muchachos como tú. Lloro al recordar, Simón Alonso. Lloro al recordar. 

Cirilo Leal
El Indiano 
CCPC, 1999

Los Indianos, obra de obra de Juan Bautista Fierro Van de Walle (1911)

viernes, 25 de noviembre de 2011

Tarde de grandes emociones en torno a Ángel Camacho

El homenaje al dramaturgo Ángel Camacho Cabrera resultó uno de los actos más emotivos y entrañables de cuantos hemos celebrado hasta hoy en nuestra Biblioteca. Don Ángel estuvo arropado por varios miembros de su familia, personas del mundo de la cultura, como el poeta Manuel González Plata, Bejeque, y el escritor Anelio Rodríguez Concepción, alumnos de la Escuela Municipal de Teatro Pilar Rey y muchos amigos que no quisieron perderse este reconocimiento.


Un vídeo estructurado en cinco actos hizo las veces de hilo conductor, con un repaso a la trayectoria, estilo y personalidad de Ángel Camacho. En la grabación pudimos escuchar las intervenciones de Rafael Fernández, profesor de la Universidad de La Laguna, el actor y director Ernesto Galván, la actriz Marisa Lussón, el actor y director Juanjo Parrilla y el director de escena Eloy Díaz de la Barreda, aderezadas por abundante documentación gráfica, fotografías, recortes de prensa, etc. Esperamos poder colgar pronto este interesantísimo documento en Youtube para que todos puedan disfrutarlo.


Tras el primer vídeo, Carlos de León y Antonio Tabares pusieron en escena La mecedora, un magnífico texto que conserva una sorprendente actualidad y que fue muy aplaudido.


A continuación Antonio Abdo ejerció de anfitrión, dando la bienvenida a los asistentes, y dejando bien claro que éste no es un homenaje a una carrera que concluye, sino a una trayectoria que continúa en plena actividad y madurez.

  
Antonio Abdo recordó sus muchos años de amistad y colaboración con Ángel Camacho y leyó además un hermoso texto de Luis Cobiella Cuevas, que quiso de este modo sumarse al acto, al no poder acudir en persona.  

Elena Morales, de la editorial Idea, presentó el volumen que reúne cinco obras dramáticas de Ángel Camacho: El último tren de la noche, Basura, Diálogo de amor imposible, El gozo de vivir y Nena. El público pudo adquirir el libro al finalizar el acto.


Olga Reinoso, alumna de la Escuela Municipal de Teatro, hizo una muy convincente interpretación del divertido monólogo Una intrusa en el cielo, que arrancó repetidas carcajadas del público.

Y por último, el escritor Anelio Rodríguez Concepción mantuvo una amena conversación con Ángel Camacho, en la que repasó el nacimiento de su vocación en su infancia, sus inicios como escritor y su fidelidad al género teatral que ya ha cumplido más de cincuenta años. El público también participó con sus preguntas y sus comentarios.


En definitiva, un acto del que nos sentimos especialmente satisfechos, con un reconocimiento más que merecido a una de las figuras principales de la dramaturgia canaria de las últimas décadas. Queremos agradecer sinceramente a don Ángel Camacho su disponibilidad y la amabilidad mostrada en todo momento, a su familia, que nos ha facilitado enormemente nuestra labor, a todas las personas que se han implicado en su realización y a todos cuantos han querido sumarse a este homenaje.

Al finalizar el acto, Ángel Camacho dedicó varios ejemplares de su último libro. También dedicó un volumen para nuestra biblioteca.

Antonio Tabares y Carlos de León intentaron en vano arrebatarle a don Ángel su mecedora.

Tres figuras clave del teatro canario del último medio siglo: Ángel Camacho, Antonio Abdo y Pilar Rey, al terminar el acto.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El teatro social de Ángel Camacho

El autor y crítico Luis Alemany
Es a comienzos de los años sesenta cuando se produce una prudente renovación teatral, merced al surgimiento de una actividad espectacular más rica, que se apoya en tres pilares: por una parte, la moderada relajación de la censura, que va a permitir ampliar las posibilidades expresivas; en segundo lugar, el enriquecimiento intelectual del teatro, tanto del oficial (...) como del teatro comercial (...); y en última instancia -y muy especialmente- por el surgimiento de grupos escénicos insulares, que pretenden sustituir el tradicional concepto de un teatro de aficionados exclusivamente evasivo, por un incipiente teatro vocacional, que busca el enriquecimiento técnico, ético e intelectual.

[...]

En este caldo de cultivo surgen los primeros autores preocupados por relacionar los espacios insulares con las modernas corrientes teatrales europeas y americanas, los cuales tienen vagamente en común la adopción del realismo crítico como vehículo expresivo. (...) Las posibles coordenadas ideológicas comunes de este grupo de autores dramáticos van mucho más allá de una estricta identificación política o filosófica para inscribirse en un territorio más amplio que aglutina una coincidente preocupación intelectual por el teatro, por el hombre y por la sociedad: una posible toma de conciencia -individual y colectiva- ante la condición humana, alarmantemente deteriorada por los últimos acontecimientos políticos mundiales.

[...]

El autor más representativo de este grupo es Ángel Camacho Cabrera (Santa Cruz de Tenerife, 1935), tanto por su continuidad ininterrumpida, de más de treinta años, con una extensísima producción de una veintena larga de títulos; como por la diversidad de géneros dramáticos transitados; pero -muy especialmente- por la coherencia de su proceso evolutivo, siempre acorde a la marcha ininterrumpida del teatro nacional y mundial. Los inicios de su producción se insertan en la temática social que nos ocupa con Jonatan (estrenada en 1962) y Un cielo de asfalto (estrenada en 1967), planteando en esta última la anulación del individuo por la difícil convivencia familiar y laboral. Esta problemática social no la abandonará nunca totalmente, regresando a ella con Symposium (estrenada en 1973) y Libres o muertos (estrenada en 1992); sin emargo, a partir de 1970 va proyectándose sobre diversas etapas expresivas que se suceden evolutivamente, pero en todas las cuales sigue apareciendo esa originaria voluntad crítica. Una de las más interesantes es la que se acoge a un experimentalismo, próximo al absurdo, con títulos como La mecedora (estrenada en 1972), Los huéspedes (editada en 1977) o La chaqueta (editada en 1981). También le ha dedicado especial atención al teatro infantil, con obras como Herodoto, ¡qué amigo fantástico! (estrenada en 1971) o Querido rey Baltasar (estrenada en 1989); al teatro psicológico, con Nana para unos ojos sin sueño (estrenada en 1986); e incluso a la pantomima con El mosquito, El retrato y Un sobrino terrible (estrenadas conjuntamente en 1967). A pesar de la desigualdad que presenta el conjunto de su obra, tal vez la mayor muestra de fidelidad generacional de este autor reside en el progresivo abandono del realismo crítico inicial para seguir la dinámica evolutiva del fenómeno escénico.

Luis Alemany Colomé
El Teatro en Canarias, notas para una historia
Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, 1996

martes, 15 de noviembre de 2011

El teatro de Ángel Camacho

José Monleón, hombre de teatro
Dos obras de Ángel Camacho, Simposium y Nana por unos ojos sin sueño (...) reafirman no ya la solidez de una vocación, sino la categoría dramática de un autor.

Incluido entre los autores del “teatro social”, es decir, entre los que, durante los años del franquismo, se esforzaron en denunciar una serie de mecanismos del poder, o, simplemente, de conductas de orden político, corre ahora el injusto peligro como tantos autores de su edad y circunstancias, de dársele por acabado por el hecho de haber muerto la Dictadura. Inútil insistir en la falacia de esta generalización. [...]

El caso de Ángel Camacho liga perfectamente con esta reflexión. […] De su teatro no podría decirse que era político, en el sentido más restrictivo del término, pero sí que era un teatro crítico, en el que, detrás de la alegoría, podía advertirse un juicio claro y adverso respecto del sistema social dominante. A veces, como en el caso de La chaqueta, la alegoría se formulaba dentro del estilo de la farsa y de la sátira. Era el suyo, por decirlo con otras palabras, un teatro en el que solía buscarse –y tal vez lo tenía- el “mensaje”, con todo lo que esto puede tener de limitación en la obra dramática.

Por ello, no es extraño que Simposium pareciera, cuando se estrenó en el 73, una pieza especialmente empeñada en “explicar” las causas sociales de la homosexualidad. Reducido su texto original a una versión abreviada, es más que probable que la reducción se hiciera, precisamente, para acentuar el “mensaje” en perjuicio de otras dimensiones del drama. Porque existe, sin duda, la denuncia o el “mensaje” en cuestión, pero la obra es muchísimo más. Incluso me atrevería a escribir que esa denuncia es lo menos válido del drama y que el autor podría muy bien eliminar cuanto la hace explícita. Lo interesante es la capacidad de Ángel Camacho para crear el personaje femenino protagonista y para situarlo en una atmósfera de sordidez y desvalimiento que nos remite al mundo de Tennessee Williams.

[…]

Nana para unos ojos sin sueño resulta así un drama de la condición femenina en una sociedad organizada y dirigida por los hombres. Como en Casa de muñecas, la anécdota es un episodio que permite entender la realidad femenina en términos que van mucho más allá de la historia que se cuenta. Una historia que sólo es, al fin y al cabo, una consecuencia.  

Camacho ha escrito otras muchas obras. Van desde las pantomimas a su divertido Herodoto, ¡qué amigo fantástico!, obra para niños, pasando por piezas breves, como La ejecución, que es algo así como una confesión amarga sobre el decepcionante choque de un autor nuevo con los vicios y rutinas de la práctica escénica.

Muchas comunidades españolas buscan ahora, con su autonomía política, un teatro arraigado en su particular manera de encarar el mundo. Por múltiples razones, Canarias es una de las tierras más lícitamente empeñadas en hacer aflorar las singularidades que derivan de su geografía, de su paisaje y de su historia. Lo ridículo es confundir la identidad con la estampa folklórica. Quizá Camacho sea, además de un autor impregnado de referencias universales, una de las manifestaciones teatrales más claras de la sensibilidad insular, de esa conciencia de lejanía que caracteriza al hombre canario.

José Monleón
Revista Primer Acto, nº198.
Marzo-Abril de 1983

sábado, 12 de noviembre de 2011

Ángel Camacho, un itinerario en tres tiempos

Rafael Fernández, uno de los
mayores estudiosos del teatro canario
Ángel Camacho Cabrera es miembro de aquel grupo que, con inquietudes sociales y críticas, al calor del realismo de época, irrumpe en nuestros teatros catapultado, al decir de Luis Alemany, por "una especie de necesidad generacional, no concertada de antemano, sino que surge espontáneamente [caracterizada por] (...) una coincidente preocupación intelectual por el teatro, por el hombre por la sociedad y por el mundo".

[...]

La obra de Ángel Camacho es un claro ejemplo de lo que Ruiz Ramón denomina el paso del realismo a la alegoría, cambio que se observa en otros autores peninsulares: Lauro Olmo, Muñiz, Martín Recuerda, etc. Éste es un proceso que abarca de 1962 a 1978, aproximadamente. Como muchos escritores teatrales, Camacho se ha adentrado en diversas posibilidades dramáticas y escrito para otros públicos: el café teatro, la pantomima, el teatro infantil (al que tiene especial devoción.) [...] Es interesante comprobar que la alegoría social, polisémica, de Los Huéspedes -presidida por un pesimismo catastrofista- es casi coetánea de Nana para unos ojos sin sueño: la primera estrenada en 1978 y la segunda, escrita en 1977: son los dos polos de la búsqueda de un lenguaje dramático propio.

[...]

El ciclo creativo de Ángel Camacho sería del realismo a la introspección psicológica pasando por la alegoría. Así pues, del realismo más o menos crítico, a la metáfora social y de ésta al adentramiento en los temas en que el hombre busca dar respuesta a esenciales interrogantes de la existencia, encarnados en personajes a los que disecciona con el escalpelo del diálogo introspectivo. Paralelamente, se corresponde a la actitud discursiva, una arquitectura teatral más compleja, más elaborada, cuyo precedente está en Symposium.

[...]

La actual etapa está representada por El último engaño y algunas otras obras más que esperan ver la luz. Los dos rasgos relevantes son: primero, el acercamiento -ya ensayado desde Nana para unos ojos sin sueño- a factores propios de lo que en la década de los sesenta se denominó cultura de los mass media. Es decir, una mayor aproximación a las butacas por claves emocionales y efectistas, que apelan a la complicidad del espectador. Segundo, la búsqueda de la espectacularidad, herencia de la renovación teatral que se cierra en el inicio de los años setenta. Hoy se ha llegado a una etapa de "compromiso", casi ecléctica en cuanto a la defensa de las diversas dramaturgias y del "teatro del cuerpo".

[...]

El teatro de Ángel Camacho ha ido respondiendo -adecuándose como un guante a su mano- a los estímulos que el entorno socio-histórico ha proyectado en su venero creativo. Así, en su largo itinerario nos ha dejado un abigarrado haz de obras.

Rafael Fernández Hernández
Introducción a "El último engaño"
Gobierno de Canarias, 1990

martes, 8 de noviembre de 2011

La alarma de Ángel Camacho Cabrera

Domingo Pérez Minik (1903-1989), el gran
maestro de la crítica literaria
Antes que otra cosa, Ángel Camacho Cabrera es un dramaturgo alarmado. Alarmado por las circunstancias, por el espacio, por la historia, por la duda y hasta por la realidad más próxima. Los timbres de alarma, los silbatos de alarma, los claxons de alarman inundan su escenario del modo más sustancial posible. Incluso, esa alarma puede estar representada por personas, pero asimismo por símbolos o por imágenes. Todo esto quiere decir que este estado de alarma, al fin y al cabo, no viene a ser sino la interpretación a través de la farsa, de la pantomima y del monólogo interior de la crónica que estamos aguantando, la que el dramaturgo ve, siente o verifica, la que él traduce a unas formas teatrales dadas que van desde el absurdo más impuro al alegato más incoherente y al montaje más distanciado. La crítica, la sátira y la censura se dan por añadidura, o, mejor, por el juego metafórico o, simplemente, por la significación de la palabra más inconexa. 

[...]

Nuestro autor tiene una especial preferencia por la farsa, el juego, el símbolo, lo cómico, sin duda, pero ambiguo, equívoco o lúdico. Parece que nos acercamos a una cierta juerga de tablado, un tira la piedra y esconde la mano, una versión muy personal de la situación histórica española, un indiscutible afán crítico de disconformidad, pero al mismo tiempo, un deseo muy reiterado de esa fiesta que puede terminar tirándose los trastos a la cabeza. Lejanas influencias del teatro del absurdo, a veces muy patentes, de Ionesco a Samuel Beckett o Arrabal, o del esperpento y la tragedia grotesca nacional. En resumidas cuentas, Ángel Camacho Cabrera es un dramaturgo de hoy que busca una forma definitiva de ejecución, unas estructuras más suyas y esa indiscutible comunicación con un público mayoritario que está dispuesto a entender todo lo que dice, exhibe o sugiere, con su facilidad de diálogo, el acontecimiento abierto o la respuesta con su connotación contemporánea. Es uno de tantos comediógrafos españoles en régimen de paro forzoso, por tantas razones conocidas, sin subsidio además. De todas maneras, él no se detiene, se representen o no sus obras, y espera el momento de volver al quehacer del escenario cuando las circunstancias sean otras, aquí, en estas islas, con más propicios directores de escena,´las autoridades y el público con la misma mentalidad foránea trasnochada, aunque unos sean de la derecha y otros de la izquierda.

Domingo Pérez Minik
Introducción a "La mecedora", "Los cantos de las sirenas", "Los huéspedes"
Ediciones Nuestro Arte. Santa Cruz de Tenerife, 1977

domingo, 6 de noviembre de 2011

En noviembre, homenaje a Ángel Camacho

La Biblioteca prepara para el último jueves de noviembre, día 24, un acto de homenaje al dramaturgo tinerfeño Ángel Camacho Cabrera, de quien ya hemos hablado en varias ocasiones en nuestro blog. Como es habitual, trabajamos en un acto sencillo pero emotivo, en el que contaremos con la presencia del autor, repasaremos su extensa dedicación al teatro y se interpretarán algunos de sus textos. Con motivo de este homenaje, durante todo este mes dedicaremos especial atención a la obra de Ángel Camacho y analizaremos su amplia y fructífera trayectoria. Y como siempre, te invitamos a leer sus obras, la mayoría de las cuales están a tu disposición en la Biblioteca Antonio Abdo.

martes, 9 de agosto de 2011

La generosidad de Ángel Camacho

Haciendo gala de una enorme generosidad Ángel Camacho nos envía varios de sus libros para nuestra biblioteca al tener noticia del espacio que le hemos dedicado en nuestro blog. Incrementamos así de forma notable los fondos de uno los más importantes autores del teatro canario.

Entre los libros que hemos recibido figuran algunas de sus obras más características y representadas como Aleluya por un héroe, un texto estrenado en 2003 en Alcalá de Henares y que desde entonces ha podido ser visto en los puntos más variados de la geografía española. Es una fresca comedia para tres actores y más de veinte personajes, que tiene como hilo común la idea del héroe salvador que da sentido a la vida de los habitantes de un pueblo y de su vecino rival. Los personajes disparatados se van sucediendo en una mezcla divertida de realidad y ficción. 

En una feliz iniciativa, Ediciones Idea ha comenzado la publicación del teatro de Ángel Camacho. En este primer volumen se incluyen cinco textos de diferente extensión en la que predomina la faceta dramática del autor, menos conocida que la humorística. Figuran en este volumen El último tren de la noche, Nena, Basura, El gozo de vivir y Dialogo de amor imposible.

El volumen Teatro Breve editado por Everest recoge La consulta, una hilarante parodia en la que un joven hipocondríaco y una anciana aprensiva esperan pacientemente a ser atendidos por el médico. Está publicada junto a dos textos de Jorge Díaz y José Luis Alonso de Santos, lo que da una clara idea del lugar en el que se encuentra nuestro autor.


También nos remite Ángel Camacho tres obras de teatro infantil, un ámbito al que nuestro autor ha dedicado grandes esfuerzos con notable acierto. Uno de sus primeros textos fue precisamente Herodoto, un divertido y emocionante viaje en el tiempo. Los juguetes de Miguelín trata sobre la perversidad de los juguetes bélicos, y las Fábulas del viejo Chopo reúne tres historias con el fondo del respeto a la naturaleza.


Agradecemos profundamente a don Ángel Camacho su generosa contribución a nuestra biblioteca. No pierdas la oportunidad de acertarte a sus magníficas obras.  

lunes, 1 de agosto de 2011

Un fragmento de "Symposium", de Ángel Camacho

Conferenciante. [...] Como el tiempo que nos han asignado a cada uno de los oradores es relativamente breve, he preferido limitar mi comunicación a ciertos aspectos del problema que, a mi modo de entender, son de gran utilidad. El primero de ellos se deduce del fenómeno producido por el aumento alarmante de semejantes prácticas en nuestros días. (Se ha iluminado un rincón del vestíbulo de una pensión de tercera categoría. Un mostrador con un timbre. Entra Gloria de la calle. Viste un abrigo blanco de verano. Trae una maleta y un neceser de viaje. Si al principio se muestra indecisa, luego avanza hasta el mostrador y pulsa el timbre nerviosamente. el Conferenciante no ha interrumpido su disertación.)... Una estadística redactada por la policía inglesa, demuestra que los arrestos por delitos de degradación sexual han aumentado en aquel país en un cuatrocientos a quinientos por cien, desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Las detenciones por los mismos motivos, que eran de unas trescientas anuales, antes de la referida Guerra, subieron bruscamente a mil seiscientas, en el año mil novecientos cincuenta y dos... (Gloria insiste en la llamada. Nadie ha salido a recibirla.) No conocemos las estadísticas correspondientes a los últimos años... Pero, señores, ¿no les parece que serán escalofriantes?... (Se esfuma.)
(Gloria pulsa el timbre una y otra vez, mientras mira con recelo hacia la puerta de la calle. Da la impresión de que huye de alguien.)
Voz de Hombre. Va... ¡Va!... ¡¡Vaaaa!! ¡Demonio de prisa!... ¡¡¡Vaaaaa!!!... (Surgiendo de detrás del mostrador, con voz huraña.) ¿Qué quiere?
Gloria. Una habitación.
El Hombre. (La observa con curiosidad. Después con cierto interés, para terminar sonriendo y mostrándose amable y hasta servicial.) Muy bien, señorita... muy bien... ¿Con ventana a la calle o al interior? A la calle le costará...
Gloria. Me da lo mismo.
El Hombre. ¿Cómo dice?
Gloria. Que me da igual.
El Hombre. ¿Por una sola noche?
Gloria. No lo sé.
El Hombre. En ese caso, hay que rellenar esta ficha. ¿Su carnet...?
Gloria. ¿Es... necesario?
El Hombre. (Retardando.) Bueno... la policía... (Gloria le entrega dinero.) No se preocupe. Le daré la mejor habitación que tenemos, ¡con ducha y todo! (Entra Graciano.) Graciano, las maletas de la señorita... (Gloria y Graciano se entrecruzan una mirada.) ¿Espera a alguien...? (Gloria no ha oído la pregunta.) Señorita, le pregunto si espera a alguien, alguna visita.
Gloria. (Tajante.) ¡No!
El Hombre. (Entregando una llave a Graciano.) Ya sabes. La habitación doce. (A Gloria.) Espero que le guste. Si desea algo, toque el timbre que cuelga en la cabecera de la cama. Y si quiere utilizar la ducha, avise para abrirle la llave de paso.
Graciano. (Que ha cogido la maleta y el neceser.) Sígame, por favor.
(Gloria le sigue. Salen de escena.)
El Hombre. (Alzando la voz.) ¡Hay agua caliente! ¡El retrete está al fondo del pasillo, a la izquierda!... ¡Y no tire fuerte de la cadena, que se queda todo perdido!
(A medida que la luz del vestíbulo desciende se va iluminando la figura del conferenciante.)
Conferenciante. (Continúa su disertación, como si no hubiera sido interrumpida.) ... y si estudiar un enfermo, desde el punto de vista causal, es, por supuesto, una empresa difícil, lo es mucho más cuando nos encontramos con un problema como el que nos planteamos en esta sesión, que presenta una génesis confusa, diversa y variada... (Se esfuma.)

Ángel Camacho
Symposium
Aula de Cultura de Tenerife, 1983

sábado, 30 de julio de 2011

Las obras de Ángel Camacho en la Biblioteca de Teatro

Ya hemos dicho que Ángel Camacho (Santa Cruz de Tenerife, 1935) es uno de los autores más prolíficos y de mayor personalidad del teatro canario de todos los tiempos. Su obra es tan amplia que lógicamente ha navegado por sucesivas tendencias estilísticas. En ellas, sin embargo, predominan algunos elementos definidores, como su sana ironía y una preocupación social que hace de Camacho "un dramaturgo alarmado", como escribió en su día Domingo Pérez Minik. En nuestra biblioteca puedes encontrar algunas de sus obras más significativas. Para comentarlas seguimos al profesor Rafael Fernández, uno de los mayores estudiosos de la historia del teatro canario.

Symposium. Esta obra parte de un hecho real: en un congreso unos psiquiatras y psicólogos discutieron acerca del tema del sexo y sus anormalidades y posibles manifestaciones en el comportamiento social. Lo que era un discurso científico, aséptico, Camacho lo transformó en pasión del ser humano tribulado que lucha entre la norma social y su propia inclinación. En la obra, el ojo crítico muestra la posible causa de homosexualidad de Gloria: el choque producido en la niña al ver, en su propia casa, a su padre en acto amoroso con una desconocida. En torno a este hecho se organiza todo el edificio social hipócrita de una "familia modelo", de un padre defensor de la familia y prohombre de su comunidad.

Nana para unos ojos sin sueño nos habla de la lucha del individuo con su conciencia. Lo que da vida y singulariza el texto de Ángel Camacho es la fatal consecuencia que la decisión de abortar produce en una mujer al acceder a a ello por complacer a su amante y no por propio convencimiento. Aquí aparece, otra vez, el tema de la autenticidad falseada, el de la enajenación de la voluntad.

Querido rey Baltasar. En su dilatada trayectoria, Ángel Camacho ha dedicado especial atención al teatro infantil y ha buscado caminos en los que el universo del niño y del adulto se encuentren en propuestas como esta obra, que obtuvo el premio de autor Ciudad de La Laguna en 1985. La carta de Dani al Rey Mago y el afán de Javi por comprarse una guitarra eléctrica constituyen las dos tramas que aparecen al comienzo de la obra, expresión de la separación de dos mundos: el de la fantasía en que vive el niño y el de la realidad truncadora de sueños en que viven Javi y el resto de los adultos. Querido rey Baltasar no es exactamente teatro para niños. Puede ser más bien una parábola que implica al mundo del adulto divorciado de la inocencia infantil.  

Los huéspedes. Estrenada en 1978, es una alegoría social, polisémica, que está presidida por un pesimismo catastrofista. Unos clientes -a los que nunca vemos- llegan para instalarse en una casa de huéspedes y el propietario, el administrador y un coro de criados hacen lo imposible para que se encuentren a gusto hasta rayar en situaciones grotescas. La obra está escrita en un tono de absurdo crítico que expresa de manera muy cercana las formas de teatro europeo que se estaban viviendo en aquel momento,

El último engaño. Es una obra de tema "negro", próxima al género policíaco, con una trama de suspense; en gran medida debe mucho de sus aciertos a la tradición del teatro de enredo. Con este texto Ángel Camacho ganó el premio de Teatro de la Escuela Municipal de Teatro en 1988.

Teatro Breve. Dos volúmenes que incluyen las obras El suceso, La ejecución, El abrigo de piel de marta, La consulta, ¡"Blanco radiante" llama a su puerta!, Contigo para siempre, Las purificadoras, Pobre pero honrado y los monólogos Una intrusa en el cielo y El crimen de Jacobo. Estos textos son un buen ejemplo del teatro de Ángel Camacho. Fino humor, buen conocimiento de la arquitectura teatral, y una saludable e inteligente crítica de la sociedad actual, son algunos de sus ingredientes más destacables. Son textos divertidos, dirigidos a un público muy amplio, que, aparte de entretenerse, sale del teatro con la conciencia de haber palpado la realidad cotidiana, diseccionada por un hábil cirujano.

lunes, 25 de julio de 2011

¿Un autor canario? Ángel Camacho

Abrimos nueva sección dedicada a los autores nacidos en Canarias. En las islas hay muchos y buenos dramaturgos cuyo trabajo no es ni suficientemente conocido ni valorado en su justa medida. Es hora de empezar a corregir esta situación.
Queremos comenzar reivindicando no sólo al decano de los autores teatrales nacidos en Canarias, sino a uno de los creadores más personales y de mayor solidez de cuantos han nacido en nuestro suelo: Ángel Camacho.
Desde que en 1959 escribiera su primera obra, Ángel Camacho ha demostrado una fidelidad absoluta hacia el género teatral, tanto para adultos como para niños, estrenando más de treinta títulos y siendo uno de los autores más galardonados de las Islas. Él asegura que, en sus creaciones, siempre ha querido dar testimonio de su época, reflejar el mundo que le rodea e impregnarse de la actualidad. Son muchos los intelectuales y críticos que han alabado su dramaturgia. Andrés Sánchez Robayna ha afirmado: «Ángel Camacho revela una actitud libre y creadora que le convierte en uno de los autores más relevantes de los últimos años en nuestras islas»; y José Monleón ha comentado: «Quizá Camacho sea, además de un autor impregnado de referencias universales, una de las manifestaciones teatrales más claras de la sensibilidad insular».
Un apartado importante de su producción lo constituyen las obras de breve formato, en las que se ha confirmado como un consolidado maestro, haciendo gala de un humor irónico y certero. De entre su extensa producción podemos citar: La consulta, El último engaño (premio de Teatro de Santa Cruz de La Palma), Aleluya por un héroe, Nana para unos ojos sin sueño o Querido rey Baltasar, entre otros muchos. En próximas entradas te acercaremos un poco más a la rica y variada obra de este autor. Y por supuesto te invitamos a leer sus textos, que puedes encontrar en nuestra Biblioteca.